Olegario Hernández, el artista que le cambió la vida a su pueblo

ELISA RUIZ HERNÁNDEZ

OAXACA, Oax. (sucedióenoaxaca.com).- Pinotepa de Don Luis se estaba quedando sin jicareros, esos artesanos que con una fina gubia decoraban las jícaras para beber el agua en esa región de la costa oaxaqueña.

Olegario Hernández, uno de esos pocos jicareros, decidió entonces, aún en contra de sus compañeros del mismo oficio, propagar esta actividad entre otros jóvenes.

“Mi papá me enseñó a mí, ese fue mi oficio en mi juventud, pero otros artesanos eran celosos y no les gustaba enseñar su técnica a los jóvenes”, recuerda con voz suave y tranquila, sentado en una banca de la galería Arte de Oaxaca.

“Cuando yo aprendí bien el grabado lo empecé a enseñar a otros jóvenes y luego me fui a otros pueblos: a San Miguel Tetepelcingo y a San Pedro Jicayán, y aunque me regañaban mis paisanos por andar revelando nuestro oficio, a mi no me importaba”.

Quien mira al artista de origen mixteco, vestido con pantalón y camisa de manta, con huaraches todoterreno de suela de llanta muy gruesa, como de dos centímetros, y el cabello largo recogido en una coleta, no imagina todo lo que ha realizado en su vida.

Fue en 1994 cuando se decidió a compartir sus saberes sobre el grabado entre los jóvenes de Pinotepa de Don Luis y pueblos cercanos; lo hizo porque, dice, notaba una gran pobreza y creía que cada que le enseñaba a alguien a grabar una jícara estaba dotándolo de una fuente de ingresos para sostener a su familia.

“Empecé a enseñar a los muchachos del pueblo, y cuando me di cuenta que ya podían solos, les enseñe a elaborar joyería con jícara: collares, pulseras, botones; ahora cada quién tiene su tallercito y vende su propia mercancía”.

Recuerda una de tantas historias que ahora le llenan de satisfacción.

“En Tetepelcingo un chico llegó a pedirme prestado dinero. Me está yendo mal, qué hacer, yo amontono graba en el río, me pagan 300 pesos a la semana, no me alcanza, me dijo.

“Vente para acá, le dije, y fue a mi casa a que le enseñara cómo grabar una jícara. Le echaba ganas. Cuántos hijos tienes, le pregunté, siete, me respondió, pues tráetelos todos, y a tu señora, y te quedas conmigo para que aprendas.

“Llegó con su familia y estuvo quince días en mi casa. Le di de comer, hospedaje, aprendió y ya se fue. Ahora, le dije, ve y enseña a otras personas en tu pueblo.

“Yo no soy tonto, me dijo, voy a trabajar primero, y después le enseño a otros. Con ese pensamiento no la vas a hacer, enseña y así vas a tener más gente para trabajar en tu taller, le dije. Le fue muy bien. Un día regresó y me dijo: Gracias ya no amontono graba”.

Ahora son muchas las familias que venden sus artesanías en las playas turísticas de la costa oaxaqueña, como Puerto Escondido y Huatulco. Y para que no se acabe la materia prima, también les enseñó sembrar y cultivar el árbol de jícara.

Aunque no cuenta con datos precisos, Olegario calcula que del 10 por ciento que grababa jícaras en Pinotepa de Don Luis, ahora son el 60 por ciento de las familias que tienen en su casa un taller, así sea pequeño, para sostenerse.

Pero acá no termina el trabajo del artista. A fuerza de tanto enseñar y al mismo tiempo aprender, se hizo maestro del grabado.

Un día, en el año 2000, decidió salir de su pueblo para aprender a grabar sobre papel de algodón y se convirtió en la ciudad de Oaxaca en un maestro del grabado cuyas obras se exhiben en museos y galerías dentro y fuera del país.

“Me metí duro a la gráfica”, comenta “y ahora hago litografía, xilografía, aguatinta, aguafuerte y a veces linóleo; y sigo trabajando con las jícaras. Últimamente empezamos a hacer vasos, platos, máscaras, seguimos innovando la artesanía”.

Ahora Olegario quiere regresar a montar un taller de grabado en Pinotepa de Don Luis. “Ya compré siete piedras alemanas, y nos falta la prensa, queremos armar un taller con los muchachos”.

La obra gráfica de Olegario Hernández, que ahora realiza sobre jícaras bañadas en plata, en oro, y sus piezas en papel, forman parte de colecciones extranjeras, como el Museo Mexicano en Chicago.

En Oaxaca, la obra del artista mixteco, se muestra en la galería Arte de Oaxaca.

10749059_742241612491041_1765480437_n 10736185_742242062490996_1443304751_n

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s